Ubicación geográfica

Ubicación geográfica

         El municipio de Villoslada, perteneciente a Camero Nuevo, se encuadra dentro de la denominada Sierra de Cameros y es una de sus localidades más características. La Sierra de Cameros se encuentra ubicada en el extremo sur de la Provincia y Comunidad Autónoma de La Rioja, circundada por las provincias de Álava, Navarra, Soria, Zaragoza y Burgos.
         Los límites del término municipal de Villoslada son los siguientes: al noroeste, Ortigosa de Cameros; al noreste, Villanueva de Cameros; al oeste, Montenegro, en la provincia de Soria; al este, el término de Lumbreras de Cameros; y al sur, la provincia de Soria. Estos límites municipales, de gran antigüedad y de origen desconocido, se han mantenido sin variaciones a lo largo de muchos siglos.
         Villoslada, con  una extensión de 94.5 km2 (9.450 hectáreas), representa el 1.87% del territorio total de la provincia. De los 174 Ayuntamientos que integran La Rioja, sólo son más extensos Alfaro, Cervera del Río Alhama, Lumbreras, Ezcaray, Mansilla, Canales de la Sierra y Anguiano. El territorio es más largo que ancho pues se acomoda a su cuenca hidrográfica, como sucede con la mayoría de las localidades serranas.
         Villoslada se encuentra a 50 kms. de Logroño, capital de La Rioja, y a 280 kms. de Madrid. A fines de 2008 se inauguró el túnel de Piqueras que evita el paso por el incómodo pero romántico Puerto de Piqueras.
         La población se sitúa en los márgenes del río Iregua y se accede a su casco urbano por el denominado “puente romano”. El grueso de sus edificaciones se yergue en dos laderas soleadas a 1072 mts. de altitud, con vista a las cumbres del Sistema Ibérico (dentro de su término municipal se encuentran mayores altitudes, pero no habitadas). El entorno es áspero y montañoso formando parte del Parque Natural Sierra de Cebollera.
         El municipio se articula en torno al curso alto de los ríos Iregua y Mayor, a partir de cuyo fondo el relieve va aumentando progresivamente. Hacia el norte Villoslada está dominada por la Sierra de Castejón (Mojón alto, 1766 mts.). La parte meridional presenta cumbres superiores a los 2000 mts. destacando, de oeste a este, el Castillo de Vinuesa (2086 mts.), la Peña de Sancho Zanarrio o Santo Sonario (2046 mts.), el Pico de la Cebollera (2145 mts.) y la Mesa de Cebollera (2168 mts.). Por el oeste el paisaje está dominado por la Sierra Fragina que va perdiendo altitud hasta la Molleja (1410 mts.).
         Su población actual es de unos 350 habitantes, la que se triplica durante los meses de verano. Las cifras de población han sido decrecientes durante las últimas décadas, si bien esta tendencia no ha sido tan intensa como en los otros municipios de Cameros, cifrándose grandes esperanzas en que su promisorio futuro turístico mantenga estable el número de residentes. La localidad dispone de posadas rurales y alojamientos, restaurantes, comercio, carnicería, panadería, bares, camping, médico residente, farmacia, piscina, frontón y un sacerdote encargado de su iglesia parroquial.

Etimología

         La toponimia de una región es el fondo cultural en el que se van acumulando nombres de lugar correspondientes a distintas generaciones y épocas, y permite rastrear la historia de un grupo de hombres, su lengua e incluso percibir de alguna forma su entorno vital.
         Una gran cantidad de localidades riojanas fueron designadas con un nombre compuesto a partir de la palabra latina “villa” (pueblo) unida a otra de origen indoeuropeo o latino que, en la mayoría de los casos, añade un adjetivo que describe las características del suelo, árboles, ubicación geográfica, refundación, etc., o bien, el nombre del propietario, poblador o del santo patrón de la villa.
         En La Rioja, además de Villoslada (Villa+oslada), nos encontramos con Villalba de Rioja, Villalobar, Villamediana de Iregua, Villanueva de Cameros, El Villar de Arnedo, Villar de Torre, Villarejo, Villaroya, Villarta-Quintana, Villavelayo y Villaverde de Rioja.
         El origen de la palabra Villoslada es latino, Villauslada, usado hacia el año 1122, como lo evidencian antiguos documentos. Un siglo después, en 1292, pasa a llamarse Villa-Oslada y ya desde el siglo XVI se utiliza la denominación actual. A través de los siglos, por una cuestión de facilidad fonética, evoluciona primero desde Villauslada a Villaoslada y más tarde se suprime la última vocal del prefijo alcanzando su forma actual, Villoslada de Cameros (por la Sierra en la que se enclava).
         Todos los nombres de lugar o topónimos tienen en su origen un motivo que les da significado. Sin embargo, el tiempo, el desgaste fonético, la evolución de la lengua o la desaparición de la circunstancia a que hacían inicialmente referencia pueden vaciarlos de contenido. En el caso particular de Villoslada aún es posible reconocer su significado a partir de la palabra latina “villa” (pueblo) a la que se agregó originalmente “uslada” que proviene del latín “ustulata” (que significa “quemada”). La palabra latina “uslada” admite varias designaciones: una raza canina en Rusia que se destaca por sus manchas cafés claras que aparentan ser quemaduras, un plato de cocina rusa que se prepara sobre la base de caviar rojo, una especie única de saltamontes que vive por sobre los 2000 mts. de altura en Sierra Nevada (España) y un pez de intenso color rojo. Es evidente, no obstante, su significado unívoco en relación con algo quemado, ardiente o rojo.
         Surgen entonces dos posibles interpretaciones respecto del significado atribuible a la palabra Villoslada: se pretendió rememorar, al momento de refundarla, un incendio que la destruyó en sus primeras épocas; o bien, se pretendió aludir a la intensa exposición solar como consecuencia de la altura en que se encuentra (aproximadamente 1100 mts.).

Fundación

         No es posible precisar con exactitud cuando se constituye como núcleo poblacional. Los antecedentes más lejanos se remontan a una serie de documentos; en uno de ellos, del año 973 y custodiado en el Archivo de Simancas, se puede leer en la firma “Cuncto Concilio de Cambero testis”, de lo que parece desprenderse que en esa época Cameros tenía un Consejo General, al igual que en diferentes valles de las montañas de Burgos o similares a los concejos de Asturias. Otro documento significativo es la carta de arras de Doña Estefanía, hija del Conde de Barcelona Don Berenguer y esposa del Rey Don García de Nájera, del año 1040, en que este le concede a título de dote “Viguera con emtrambos Cameros…”. Algunos años más tarde, el Fuero de Nájera de 1076 se refiere al “Camero Novo”. Estos documentos  confirman que entonces ya existían localidades pobladas en el Camero Nuevo, entre ellas Villoslada; ciertos hallazgos resultan coincidentes: la iglesia parroquial de Villoslada incluye restos de una iglesia románica edificada en torno a los siglos XI o XII (los muros originales quedaron adosados a las ampliaciones posteriores del siglo XVI) y algunos sectores del denominado “puente romano” son de la misma época e incluso anterior. Sin embargo, la primera mención documental de Villoslada como núcleo poblacional se remonta al año 1122.
         La distinción entre Camero Viejo y Camero Nuevo surge por una cuestión cronológica, ya que los pueblos comprendidos en el primero nacieron durante el período visigótico (siglos VI a VIII) y los pueblos del Camero Nuevo durante el siglo X. En el siglo XI Villoslada ya tiene existencia como entidad urbana y forma parte de una unidad política (el Camero Nuevo).
         Sin embargo, cabe advertir que en la zona donde hoy se emplaza Villoslada existen vestigios de poblamiento desde al menos el siglo II d.C. lo que permite suponer que ya en esa época existió algún pequeño núcleo poblacional cercano al río Iregua donde era posible cultivar las huertas aledañas y procurarse sustento. Indicios claros de ello son los restos que aún perduran de una calzada romana que se iniciaba en Numancia, llegaba a Lumbreras y luego se dirigía hacia Villoslada y tras cruzar el río Iregua probablemente por el sector donde se encuentra el denominado “puente romano”, continuaba hacia Ortigosa. Asimismo, hay que considerar la existencia de una estela (lápida) funeraria prerromana en el lugar de San Cristóbal (a 2 kms. de Villoslada) y el hallazgo de monedas romanas en el cauce del arroyo llamado Maguillo, canalizado y convertido en calle a mediados del siglo XX.

(Información extractada del libro “Villoslada de Cameros. Pueblo de hidalgos, trashumantes y emigrantes”. Publicado por Juan Antonio García-Cuerdas y Sánchez-Lollano, y editado en 2006 por el Instituto de Estudios Riojanos).